
Los cálculos renales son concreciones sólidas que se forman en el riñón a partir de sales y minerales de la orina. Pueden no dar síntomas o provocar un dolor intenso en el costado al desplazarse por el uréter. El tratamiento depende del tamaño y la localización, y va desde el manejo médico hasta la ureteroscopía con láser.
Quien ya pasó un cólico renal no necesita que se lo describan. Lo que necesita es entender por qué ocurrió y qué se puede hacer para que no se repita. Y quien todavía no ha tenido uno, pero tiene antecedentes familiares o vive deshidratado la mitad del año, está a tiempo de revisarlo.
Dr. Diego Iván Ibarra Pérez, Cirujano UrólogoCéd. Prof. 8437057 (UAG) · Céd. Esp. 11651261 (UDEM)
No tienes que explicar tus síntomas aquí, ni enviar estudios. También puedes agendar para un familiar.
La orina transporta sales y minerales disueltos. Cuando se concentra demasiado, o cuando faltan las sustancias que impiden que esos minerales se agrupen, se forman cristales que pueden crecer hasta convertirse en un cálculo. A eso se le llama litiasis renal.
Un cálculo puede permanecer en el riñón sin causar molestia alguna y detectarse por casualidad en un estudio de imagen. El problema aparece cuando se desplaza hacia el uréter, el conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga: al obstruirlo produce el dolor intenso en el costado o en la espalda baja que se conoce como cólico renal, y que puede irradiarse hacia la ingle.
No todos los cálculos son iguales. Su composición, oxalato de calcio, ácido úrico y otras, cambia el tratamiento y, sobre todo, cambia la forma de prevenir el siguiente. Por eso, cuando se expulsa o se extrae un cálculo, conviene analizarlo.
La mayoría de los episodios se maneja en consulta. Hay situaciones, sin embargo, que deben atenderse el mismo día:
En cualquiera de estos casos, llama a Urgencias (624) 117 5698 o acude al servicio de urgencias más cercano. Un cálculo que obstruye acompañado de fiebre requiere atención inmediata: no conviene esperar a que pase.
Si el dolor ya cedió y estás leyendo esto al día siguiente, la conducta correcta es distinta: agenda una valoración. Que el dolor se haya ido no significa que el cálculo se haya expulsado.
La sangre en la orina, en términos clínicos hematuria, es uno de los motivos por los que más se busca información y uno de los que más conviene resolver en consulta.
Puede verse a simple vista, orina rosada, rojiza o color té, o detectarse únicamente en un análisis de laboratorio, sin ningún cambio visible. Ambas formas se estudian.
Un cálculo renal es una de sus causas frecuentes: al desplazarse, irrita la pared del uréter y produce sangrado. Pero no es la única. La hematuria también puede originarse en una infección urinaria, en la próstata, en la vejiga o en el riñón, y hay causas que requieren descartarse de forma ordenada. Conviene saber además que algunos alimentos y medicamentos pueden teñir la orina sin que exista sangre; esa diferencia la establece el análisis, no la observación.
Que aparezca una sola vez y desaparezca sola no cierra el tema. La hematuria se estudia igual.
Los Cabos tiene clima cálido y seco buena parte del año. Eso significa pérdida de líquido por sudoración de forma sostenida, muchas veces sin que dé sed, y en consecuencia una orina más concentrada. La orina concentrada es justamente la condición en la que los minerales tienden a cristalizarse.
A eso se suman patrones de vida frecuentes en la región: jornadas largas al aire libre, trabajo en construcción, hotelería y actividades náuticas, y un consumo importante de café, refresco o alcohol que no sustituye al agua.
Ninguno de esos factores causa un cálculo por sí solo. Sí forman, en conjunto, un terreno favorable, y es un terreno modificable.
El tratamiento se elige según el tamaño del cálculo, su localización, su composición probable y tu estado general. No hay una sola técnica para todos los casos.
Manejo médico y observación. Los cálculos pequeños pueden expulsarse solos con hidratación, analgesia y, en algunos casos, medicamento que facilita el paso. Se acompaña con seguimiento por imagen para confirmar que efectivamente se expulsó.
Ureteroscopía con láser. Se accede por la vía urinaria natural, sin incisiones, con un endoscopio flexible que llega hasta el cálculo. El láser lo fragmenta y los fragmentos se retiran o se expulsan. Es la técnica que corresponde con mayor frecuencia a los cálculos alojados en el uréter, y forma parte de la endourología, la bandera técnica de esta consulta.
MiniECIRS. Para cálculos de mayor tamaño situados dentro del riñón existe la cirugía renal endoscópica combinada en su versión mínimamente invasiva. Se valora caso por caso.
Litotricia. El término abarca dos cosas distintas: la fragmentación del cálculo con láser durante la ureteroscopía, litotricia intracorpórea, la descrita arriba, y la litotricia extracorpórea por ondas de choque, que fragmenta el cálculo desde el exterior sin entrar al organismo. Si tu caso es candidato a litotricia extracorpórea, se te indica y se coordina.
Los costos se confirman en la valoración y dependen de la sede y de tu cobertura; se atienden más de 145 aseguradoras y puedes revisar la tuya en seguros aceptados.
Los cálculos renales pueden volver a formarse. Ese es el motivo por el que la consulta no termina cuando el dolor cede.
El seguimiento habitual incluye tres cosas:
Lo que no funciona es adoptar la dieta que le sirvió a un conocido. La prevención de cálculos renales es específica del tipo de cálculo y de tu metabolismo: sin estudio, es un intento a ciegas.
Horario de consulta: martes a jueves 10:00–12:00 y 16:00–19:00 · viernes 16:00–19:00 · sábado 10:00–14:00 · Consulta: $1,700 MXN en ambas sedes.
Si tuviste un episodio y quieres cerrar el tema completo, cálculos, riñón y próstata en una sola visita, revisa el chequeo urológico anual. Y si lo que notaste fue sangre en la orina sin dolor, conviene revisar también la información sobre antígeno prostático y próstata.
Escribe por WhatsApp. Contesta una persona y no necesitas explicar tu caso por mensaje: basta con decir si la consulta es para ti o para un familiar.
WhatsApp es para información y citas. No sustituye una valoración médica ni atiende urgencias. Si hay dolor intenso, fiebre o imposibilidad de orinar, acude a urgencias.
Es una concreción sólida que se forma en el riñón cuando las sales y minerales disueltos en la orina se concentran y cristalizan. Puede permanecer sin dar síntomas y detectarse por casualidad en un estudio de imagen, o desplazarse hacia el uréter y provocar un dolor intenso en el costado, conocido como cólico renal, que puede irradiarse hacia la ingle.
El mismo día si el dolor no cede con el analgésico indicado, si hay fiebre o escalofríos, si el vómito impide retener líquidos o medicamento, si no logras orinar, o si tienes un solo riñón funcional o un trasplante renal. En esos casos puedes llamar a Urgencias al (624) 117 5698 o acudir al servicio de urgencias más cercano.
No. El cálculo es una causa frecuente, porque al desplazarse irrita la pared del uréter, pero la hematuria también puede originarse en una infección urinaria, en la próstata, en la vejiga o en el riñón. Puede ser visible o detectarse solo en laboratorio, y en ambos casos se estudia. Un episodio aislado que desaparece solo no descarta nada.
Es un procedimiento endoscópico en el que se accede por la vía urinaria natural, sin incisiones, con un instrumento flexible que llega hasta el cálculo. El láser lo fragmenta y los fragmentos se retiran o se expulsan. Es la técnica que con mayor frecuencia corresponde a los cálculos alojados en el uréter, y la candidatura se determina en la valoración.
El término litotricia abarca dos cosas. La litotricia intracorpórea es la fragmentación del cálculo con láser durante una ureteroscopía, es decir, desde dentro. La litotricia extracorpórea por ondas de choque fragmenta el cálculo desde el exterior, sin entrar al organismo. Cuál corresponde depende del tamaño, la localización y la composición probable del cálculo.
Porque la condición que los originó suele seguir presente: baja ingesta de líquidos, dieta, factores metabólicos o antecedentes familiares. Por eso el seguimiento incluye analizar el cálculo cuando se recupera y realizar un estudio metabólico de sangre y orina. Con esa información se define un plan de prevención específico para tu caso, no una dieta general.
El calor y la sequedad favorecen la pérdida de líquido por sudoración, muchas veces sin que aparezca sed, lo que concentra la orina. La orina concentrada es la condición en la que los minerales tienden a cristalizarse. No es una causa por sí sola, pero sí un factor que suma, y es modificable con una indicación de hidratación ajustada a tu actividad diaria.
Depende de la técnica que corresponda a tu caso y de la sede. Los costos se confirman en la valoración. La primera consulta cuesta $1,700 MXN en ambas sedes. Se atienden más de 145 aseguradoras y puedes revisar tu cobertura antes de agendar.