
La salud sexual masculina agrupa condiciones médicas frecuentes y tratables: disfunción eréctil, eyaculación precoz y el descenso de testosterona asociado a la edad, conocido como andropausia. Se estudian con historia clínica, exploración y análisis de sangre. En Los Cabos, el Dr. Diego Ibarra las valora en consulta privada, con la misma seriedad clínica que cualquier otro padecimiento.
Son motivos de consulta urológica ordinarios. Se estudian, se diagnostican y se tratan como se trata la presión arterial o el colesterol: con datos, no con suposiciones.
Dr. Diego Iván Ibarra Pérez, Cirujano UrólogoCéd. Prof. 8437057 (UAG) · Céd. Esp. 11651261 (UDEM)
No tienes que explicar tus síntomas aquí, ni enviar estudios. También puedes agendar para un familiar.
La mayoría de los hombres que consultan por estos temas llevan meses, a veces años, pensando en hacerlo. No los detiene el precio ni la distancia. Los detiene tener que decirlo en voz alta.
Así funciona esta consulta:
El objetivo de la primera consulta no es operar ni recetar. Es entender qué está pasando y explicártelo en términos que puedas usar para decidir.
La disfunción eréctil es la dificultad sostenida en el tiempo para conseguir o mantener una erección suficiente para la actividad sexual. La palabra clave es *persistente*: los episodios aislados son comunes y por sí solos no constituyen un diagnóstico. Se valora un patrón que se repite y genera malestar.
No es una consecuencia inevitable de cumplir años. La edad aumenta su frecuencia, pero la disfunción eréctil no se considera parte normal del envejecimiento, y por eso se estudia en lugar de asumirse.
En la mayoría de los casos intervienen varios factores a la vez. Los que se revisan en consulta son:
Las arterias que irrigan el pene son de menor calibre que las coronarias. Cuando existe un problema circulatorio generalizado, es frecuente que se manifieste antes en la erección que en el corazón. Por eso la disfunción eréctil se considera un signo que amerita estudio: puede ser la primera expresión visible de una alteración cardiovascular o metabólica que todavía no ha dado ningún otro síntoma.
Consultar por disfunción eréctil no es solo atender la vida sexual: es una oportunidad de detectar a tiempo hipertensión, diabetes o dislipidemia. Es la misma lógica del chequeo urológico anual. Por eso la valoración incluye siempre estudios de sangre y revisión de antecedentes, aunque hayas venido por otro motivo.
La eyaculación precoz es la eyaculación que ocurre antes de lo que la persona desearía, de manera persistente, con poca o nula sensación de control sobre el momento en que sucede, y que además genera malestar o afecta la relación. Los tres elementos importan: si no hay malestar, no necesariamente hay algo que tratar.
Se distinguen dos situaciones que se abordan distinto. Si ha estado presente desde las primeras relaciones sexuales se denomina primaria. Si aparece después de un periodo previo sin dificultad se denomina adquirida, y conviene descartar causas identificables: prostatitis, alteraciones tiroideas, disfunción eréctil concurrente o ansiedad de desempeño.
La eyaculación retardada es el cuadro opuesto: dificultad marcada o imposibilidad para eyacular pese a estimulación y deseo adecuados. Es menos frecuente y con cierta regularidad se relaciona con medicamentos, los antidepresivos son la causa farmacológica más habitual, con alteraciones hormonales o con antecedentes quirúrgicos.
En ambos casos el abordaje empieza igual: historia clínica, revisión de medicamentos y estudios dirigidos. El tratamiento se define después del diagnóstico, no antes.
La andropausia, su término clínico más preciso es hipogonadismo de inicio tardío, es el descenso gradual de testosterona que ocurre con la edad, acompañado de síntomas. La diferencia con la menopausia conviene decirla claro: no le sucede a todos ni ocurre en una fecha. Para el diagnóstico se requieren dos cosas al mismo tiempo: valores por debajo del rango de referencia y síntomas compatibles.
Ninguno de estos síntomas es exclusivo de la testosterona baja. Anemia, hipotiroidismo, depresión, apnea del sueño y diabetes producen cuadros parecidos, y por eso el estudio empieza por descartarlos. Tratar con testosterona a quien tiene otro problema retrasa el diagnóstico correcto.
La testosterona se mide en sangre, en muestra tomada por la mañana, porque sus valores cambian durante el día. Un resultado aislado no es concluyente: se confirma con una segunda determinación. Se solicitan además otros parámetros hormonales y metabólicos y, a partir de cierta edad, el antígeno prostático, tema que se explica en la página de próstata y antígeno prostático.
El reemplazo hormonal no está indicado en todos los casos, tiene contraindicaciones definidas y requiere seguimiento con estudios periódicos. Cuándo iniciarlo, con qué presentación y por cuánto tiempo se decide en consulta, con tus resultados en la mano. No conviene iniciarlo por cuenta propia.
1. Historia clínica dirigida. Desde cuándo, con qué frecuencia, en qué circunstancias. Antecedentes de diabetes, hipertensión, cirugías y tabaquismo.
2. Revisión de tus medicamentos. Traer la lista completa, incluidos suplementos, cambia el diagnóstico con más frecuencia de la que se supone.
3. Exploración física urológica. Se explica antes de hacerse y se realiza con acompañamiento si lo prefieres.
4. Estudios de laboratorio. Perfil hormonal, glucosa, perfil de lípidos y los que correspondan a tu caso.
5. Espermatobioscopia, cuando aplica. Es el análisis del semen. Se solicita cuando además existe interés reproductivo o sospecha de un problema de fertilidad, y no forma parte del estudio de la erección.
6. Explicación de opciones. Qué alternativas existen para tu caso, qué implica cada una y cuál es el orden razonable para intentarlas.
Las alternativas van del cambio de hábitos y el control de la enfermedad de base al manejo farmacológico y, en casos seleccionados en los que otras opciones no dieron resultado, a alternativas quirúrgicas como la prótesis de pene. El orden importa: se empieza por lo menos invasivo.
La consulta se atiende en San José del Cabo y en Cabo San Lucas. La primera consulta cuesta $1,700 MXN en ambas sedes. El consultorio acepta más de 145 aseguradoras; el detalle está en seguros aceptados.
El Dr. Diego Iván Ibarra Pérez es Cirujano Urólogo, con especialidad en Urología por la Universidad de Monterrey. Su trayectoria está en la página del Dr. Diego Ibarra, y los horarios y documentos en cómo es la consulta.
Escribe por WhatsApp. Contesta una persona y no necesitas explicar tu caso por mensaje: basta con decir si la consulta es para ti o para un familiar.
WhatsApp es para información y citas. No sustituye una valoración médica ni atiende urgencias. Si hay dolor intenso, fiebre o imposibilidad de orinar, acude a urgencias.
No se considera una consecuencia normal del envejecimiento. Su frecuencia aumenta con la edad porque también aumentan la hipertensión, la diabetes y el uso de ciertos medicamentos, que son las causas frecuentes. Por eso se estudia en lugar de asumirse: identificar la causa permite tratarla.
Puede serlo. Las arterias del pene son de menor calibre que las coronarias, así que una alteración circulatoria generalizada suele manifestarse antes en la erección. No significa que exista un problema cardíaco, significa que conviene descartarlo. La valoración incluye estudios de sangre y revisión de antecedentes precisamente por eso.
Cuando la eyaculación ocurre antes de lo deseado de forma persistente, hay poca o nula sensación de control sobre el momento, y esto genera malestar en la persona o en la relación. Los episodios ocasionales no configuran un diagnóstico. Si no hay malestar, no necesariamente hay algo que tratar.
Existen alternativas de manejo y se eligen según el tipo de cuadro y su causa. El abordaje inicia con historia clínica, revisión de medicamentos y estudios dirigidos, porque cuando aparece después de un periodo previo sin dificultad conviene descartar causas identificables. El tratamiento se define después del diagnóstico, nunca antes.
Es el descenso gradual de testosterona asociado a la edad, acompañado de síntomas. Su nombre clínico es hipogonadismo de inicio tardío. No le ocurre a todos los hombres ni sucede en una fecha determinada: se requieren dos cosas a la vez, valores bajos confirmados en sangre y síntomas compatibles.
Con una muestra de sangre tomada por la mañana, porque los valores cambian durante el día, y confirmada con una segunda determinación. Se acompaña de otros estudios hormonales y metabólicos. Un resultado aislado no es concluyente, y los valores se interpretan siempre junto con tus síntomas en consulta.
No. El reemplazo hormonal tiene indicaciones y contraindicaciones definidas, y requiere seguimiento con estudios periódicos mientras se mantiene. Además, síntomas como fatiga o ánimo bajo pueden deberse a anemia, hipotiroidismo, apnea del sueño o depresión. Descartarlos es parte del estudio antes de considerar cualquier tratamiento.
Sí, ocurre con cierta frecuencia. Algunos antihipertensivos, antidepresivos, diuréticos y tratamientos hormonales para la próstata pueden afectar la erección o la eyaculación. Por eso se pide llevar la lista completa de medicamentos y suplementos a la consulta. Ningún medicamento debe suspenderse sin indicación del médico que lo recetó.
Sí. La consulta es privada y el expediente clínico es confidencial. Puedes acudir solo o acompañado y decidir si prefieres que tu pareja esté presente. No necesitas saber el nombre clínico de lo que te ocurre: describirlo con tus palabras basta para iniciar la valoración.
La primera consulta cuesta $1,700 MXN en ambas sedes. Se atiende en ambas sedes. El consultorio acepta más de 145 aseguradoras. Los estudios de laboratorio y los tratamientos se cotizan por separado según lo que indique tu valoración.